Idea: convertir patios interiores en jardines

Como muchos vivo en una ciudad normal. Más concretamente en un edificio de 6 plantas. Y cuando me asomo al patio interior cerrado que forman todos los edificios de la manzana me entristece un poco lo que veo…

Me encantaría poder convertir esos patios cerrados en jardines llenos de plantas, donde poder sentarse al sol o tumbarse en la hierba, o donde los niños pudiesen jugar lejos de los coches.

Vista de mi patio interior

Vista de mi patio interior

Supongo que la forma en la que mejor podría convivir esta idea con las ciudades españolas actuales sería la de construir los jardines encima de los techos de los locales comerciales que están a pie de calle. Todos los edificios de la manzana deberían contar con un diseño específico que dotase de mayor resistencia a los cimientos y a los techos de los bajos, ya que una capa de tierra de medio metro mojada después de la lluvia puede alcanzar un peso considerable.

Las ventajas son evidentes. Se conseguirían especios cerrados, posiblemente privados y sólo accesibles para los vecinos, en los que los niños y adultos podrían practicar deporte, los ancianos podrían tener pequeños huertos, se podrían crear zonas de juegos, cenadores… Se fomentaría la convivencia entre la gente de la manzana, sobre todo de las personas mayores y niños. Alejados del tráfico y siempre a la vista de sus padres los niños podrían jugar tranquilos y conocer a otros chicos que viven cerca. Se podrían crear espacios para que los perros pudiesen estar sueltos y hacer sus necesidades. Algún vecino podría conseguir un empleo como jardinero o cuidador.

Según el perfil de los habitantes de los edificios se podrían configurar estos espacios amoldándolos al interés general, dependiendo de la edad, por ejemplo. O democráticamente en votación. También sería posible agrupar diversas manzanas de una misma zona y especializarlas: una manzana podría ocuparse totalmente con huertos, otra con instalaciones deportivas, otra para mascotas, etc. Y que los vecinos decidiesen a cual acuden si es que así lo desean.

También se me ocurren diversos inconvenitentes, como el problema del diseño y construcción. Supongo que sería posible que los patios crecieran o decrecieran con la construcción o demolición de los edificios según las necesidades y el avance del tiempo. Pero todos deberían seguir un mismo estandar para, al menos, quedar a la misma altura.

El coste del mantenimiento también se me antoja un inconveniente, ya que habría gente que no querría pagar o directamente no pagaría, aunque cada vecindario podría escoger el gasto que considerase adecuado. También aumentaría la cantidad de animalillos e insectos que podrían meterse en las casas. Y después, los roces ocasionados por la convivencia, como ruidos, cristales rotos por pelotazos y cosas así.

La idea que planteo no es nueva. Algo parecido, aplicando el diseño a un barrio entero, es el Plan Cerdá que se aplicó en 1860 en el Ensanche de Barcelona. Es interesante como se plantea la anchura y altura de los edificios y las calles para permitir y optimizar la entrada de luz, así como el diseño de las manzanas, cuadradas y contruidas en solo dos de sus laterales.

Diseño y agrupación de las manzanas en el Plán Cerdà

Diseño y agrupación de las manzanas en el Plán Cerdà

Sinceramente, me encataría poder vivir en un vecindario así, en el que bajar las noches de verano a tomar el fresco, hacer parrilladas los domingos, y quien sabe si tener un lago… XD

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